EL MUNDO VISTO DESDE UN RÍO

Atardecer en Deltebre

LLegando a Deltebre

Puente de Amposta

Esclusa del Assut

Esclusa del Assut (después de bajar)

Puente de Mora d'Ebre

Embarcador de Xerta

Barcas de pescadores en Xerta

Embarcador de Riba-Roja (punto de inicio)

LLegando a Miravet

El hecho de explorar no siempre significa descubrir nuevos mundos, sino que también puede suponer descubrir nuevas miradas sobre nuestro propio mundo.

Bajar remando por el mayor río del estado español, solo, con un medio totalmente sostenible y silencioso como es el Kayak, y en una época en que no hay nadie, es una actividad totalmente inspiradora que aporta una visión totalmente diferente de nuestra propia realidad.

Normalmente viajamos y nos movemos por la vida, viendo sólo lo evidente, lo que es normal y más asequible o destacable para todos.  Pero hacer una actividad totalmente distinta, a parte del lado deportivo que, en este caso, ha sido más exigente de lo que pueda parecer, te deja ver unas cosas que forman parte de nuestra sociedad y entorno, pero que normalmente no observamos.

Los pueblos de la orilla del río: Riba-Roja, Flix, Ascó, Garcia, Mora d’Ebre, Ginestar, Miravet, Benifallet, Xerta, Aldover, Tortosa, Campedró, Amposta y Deltebre.

Una fauna especial y algunos rincones muy vírgenes sorprendentemente bonitos: Isla de beanta, Paso de l’ase, Isla de xano, Lo molló, Barranco de masdeus, Rocas de besaculs, Paso de barrufemes, todo el Delta y el encuentro con el mar o la Isla de Buda y los canales de riego de los campos de arroz.

Las construcciones curiosas, bonitas y útiles de los hombres: Castillo de Miravet, Catedral de Tortosa (que ahora se puede ver desde el río), la presa y esclusa del Assut, los pasos de barca para pasar de un lado a otro del río, etc.

Y algunas heridas importantes producidas por el desarrollismo humano, tanto en el río como en su entorno, cómo son el complejo químico de Flix (con el cerrado teóricamente estanco que han hecho para aislar toda la zona que ha estado contaminando impunemente durante años), o la central nuclear de Ascó (que da miedo sólo con pensar lo que pasaría en la naturaleza y en los hombres si hubiese el más mínimo error).

En general es una aventurilla muy aconsejable, asequible económica y físicamente si se hace al ritmo y con las distancias diarias que toquen para cada nivel, y muy auténtica en todos los sentidos.

Mi itinerario fue el siguiente:

–       Día 1: Riba-Roja – Mora d’Ebre.  39Km.

–       Día 2: Mora d’Ebre – Xerta. 36,5Km.

–       Día 3: Xerta – Deltebre. 41Km.

–       Día 4: Deltebre – Mar – Vuelta Illa de Buda. 25,5Km.

 

Gracias a la gente de Beniemociones (por trasladarme a mí y a mi Kayak hasta el punto de salida), y a "Kilómetros Verdes" (por compensar todo el CO2 emitido en los trayectos en coche hasta el río).

Por |2018-02-06T17:21:49+00:0011 de octubre de 2015|General|1 comentario

Un comentario

  1. Francesc Comellas 11 octubre, 2015 en 21:13

    Una excel.lent aventureta, com bé dius a vegades busquem aventures a l’altre punta de món, jo el primer i està molt bé, però descuidem el nostre entorn més proper i que te indrets magnífics com aquests que ens mostres avui, salut!

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