6 PUNTOS CLAVE DE TU PASIÓN

Apasionado por la montaña

Mucha gente de éxito acostumbra a simplificar actitudes vitales con expresiones como “Todo lo que necesitas es pasión”, “Vive el momento apasionadamente y lo demás ya vendrá”, “Seguir a tu corazón es lo más importante”, etc…

Esto está muy bien para hacer una frase bonita y dulzona, pero no es lo que solucionará tus problemas y te hará conseguir tus objetivos.

Yo hablo muy a menudo de la pasión en mis conferencias.  Pero es un concepto tan potente y, a menudo, tan superficialmente utilizado, que valdría la pena profundizar un poco más.

La pasión por vivir o por hacer cualquier proyecto es una fuente de energía esencial en todo momento, pero no es una cosa definitiva y determinante para el éxito personal en cualquier acción que se emprenda.

Esto daría para escribir un libro, pero apunto sólo 6 pinceladas a tener en cuenta:

1)    La pasión no es sólo para los fines de semana o para el tiempo libre.  La pasión por un proyecto o idea, te debería definir como persona.  No es un hobby o un entretenimiento, sino una cosa que te condiciona y te activa cada día de tu vida.

2)    La pasión no equivale sólo a placer.  Si realmente te apasiona alguna cosa/sueño/proyecto y quieres enfocarte a ello, te esperará un trabajo muy duro, muchos obstáculos, mucho sufrimiento, mucha paciencia y muchos trompazos.

3)    La pasión es esencial para tener energía y motivación en la vida en general o en un proyecto en particular, pero seguirla acostumbra a tener siempre un precio bastante alto.  Un precio que siempre compensará si la pasión que uno siente es auténtica y está conectada de verdad con el propósito vital de cada uno, pero tengamos en cuenta que siempre hay un precio que debe pagarse.  Nunca es gratis.

4)    La pasión puede comportar un cierto aislamiento, críticas o incomprensión por parte de tu entorno.  La mayoría de la gente está programada para seguir unos caminos determinados en la vida; y tener personas alrededor que salen del camino para seguir lo que más les apasiona, se les hace raro o, incluso, les incomoda (¿Quizás porqué les hace reconocer que ellos no tienen suficiente coraje para seguir su pasión?).

5)    La pasión no se mantiene siempre.  Requiere una tarea constante que la alimente y le mantenga vivo el fuego y la inspiración que le da toda la potencia.  Uno ha de tener permanentemente activadas las referencias que le dan sentido.  Hemos de revisar músicas, libros, conferencias, películas, lugares, conversaciones, emociones y otros factores de conexión con nuestra verdadera pasión para que esté al máximo nivel posible.

6)    La pasión es una cosa que viene de dentro; nunca de fuera.  Debemos tener claro que una pasión verdadera nos puede condicionar toda la vida, o una parte o proyecto fundamental de la misma.  Por ello estamos obligados a exigirnos una total sinceridad y autenticidad con nosotros mismos para poder permitir que una pasión determinada nos marque el rumbo.  Y ello debe ser un ejercicio interior.  Si lo hacemos de cara a los demás, o determinados por un entorno o momento concreto, podemos incurrir en un enorme error.

Aparte de estos puntos comentados y de muchos otros que podríamos añadir, sólo insistir que lo peor de todo sería no vivir conectados a nuestra pasión.  El peor fracaso que podemos tener siempre será, al final, haber vivido la vida que no queremos.

Por |2018-07-12T18:39:53+00:008 de junio de 2018|Liderazgo|4 Comentarios

4 Comments

  1. belen 10 junio, 2018 en 21:01

    haciendo de nuestra pasión nuestra vida 😉

  2. Mireia 8 junio, 2018 en 23:33

    Sis pinzellades plenes de valentia, empenta i color!!

  3. Rafel Galán 9 junio, 2018 en 16:27

    Un texte potent i A P A S S I O N A N T amic.

  4. Hèctor Roig 10 junio, 2018 en 20:52

    Una entrada genial! Tinc moltes ganes de llegir els teus llibres 🙂

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