- Disponer y activar talento será uno de los mayores retos de las organizaciones.
- Las personas con talento se estimulan con compañeros similares, y se desmotivan fácilmente si están en un entorno mediocre.
- No se trata solo de incorporar talento, sino de crear un entorno y una actitud global que permitan activarlo al máximo.

En el siglo XV en Florencia, la rica familia de banqueros Medici, comenzó a financiar las artes.
En el siglo XV en Florencia, la rica familia de banqueros Medici, comenzó a financiar las artes. Esta financiación se fue contagiando a otras familias, y fue atrayendo a los mejores artistas y pensadores del mundo a un mismo lugar en mismo momento.
A pesar de estar en una época tremendamente inestable por las guerras, la peste y tensiones de todo tipo, la densidad y la interacción de tanto talento desencadenó una impresionante capacidad para crear e innovar, que dio lugar a lo que acabamos llamando “Renacimiento”.
En un entorno tan cambiante, incierto y complejo como el actual, necesitamos encontrar o crear el efecto Medici de la Florencia del siglo XV, para poder progresar hacia un futuro próspero para la empresa, porque disponer y activar talento será uno de los mayores retos de las organizaciones.
Las personas con talento y ambiciosas son escasas, por lo que, si todos se mezclan al azar, como suele ocurrir de forma natural en vida, los más talentosos y ambiciosos no tendrán muchos compañeros parecidos, y tenderán a acomodarse o diluirse en lo común.
Pero si encuentras a personas así y las pones junto a otras personas talentosas y ambiciosas, florecen como plantas secas a las que se les da agua.
La mayoría de las personas con talento y ambición están hambrientas del tipo de estímulo que recibirían de compañeros similares y, por el contrario, se desmotivan fácilmente si están en un entorno mediocre o estático.
No se trata solo de fichar nuevo talento o de potenciar al que tenemos en la organización. Se trata de crear un entorno y una actitud global que permitan desplegarlo y activarlo al máximo al servicio de los proyectos comunes.
Una parte clave de la estrategia de la organización debe estar enfocada a crear un ecosistema con gran densidad de talento y pensamiento divergente. Un entorno en el que podamos rodearnos de otros grandes pensadores y mentes ambiciosas que sientan la necesitad y noten la facilidad de compartir conocimiento y aspiración para crear valor, innovar y adelantarse a las tendencias de la sociedad.
Encontremos o creemos nuestro ‘Efecto Medici’ de la Florencia del siglo XV, y preparemos a nuestra organización para una época de gran progreso en este mundo tan complejo y, a la vez, repleto de oportunidades.




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